Cristianas y Cristianos de Base de Madrid

LEY WERT: LA LARGA MANO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN LA EDUCACIÓN.

Resumén del documento

Martes 24 de junio de 2014, por Cristianxsdebasedemadrid

LEY WERT: LA LARGA MANO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN LA EDUCACIÓN. Tras analizar detenidamente el nuevo proyecto de ley de Educación del PP, Ley Orgánica de Mejora de la Calidad de la Enseñanza, LOMCE, (también conocido como ley Wert), los Cristianos de base de Madrid (los CCBM) consideramos oportuno llamar la atención sobre su carácter regresivo, especialmente en tres grandes áreas:

a) La mercantilización de la educación,

b) Retroceso histórico hacia el nacional-catolicismo,

c) Privatización en beneficio de la Iglesia católica.

I.- La mercantilización de la Educación.

En su declaración de motivos, la LOMCE en ningún caso considera la Educación como un bien público, un derecho universal de los ciudadanos que el Estado tiene la obligación de garantizar, sino como una actividad orientada principalmente al sistema productivo: fomentar el espíritu “emprendedor” y la formación para el empleo, no la formación integral de las personas. (Art. 27,2 de la Constitución española). Así, por ej., suprime del Currículo la asignatura de la Filosofía, ya que su centro de interés está en crear buenos empresarios y buenos productores de bienes y servicios.

II.- La Enseñanza de la Religión en la Escuela, un retroceso histórico

a) La asignatura de Religión se incluye en el currículo, tanto de primaria como de secundaria, como una materia fuerte, evaluable y computable, con incidencia en el futuro académico de los alumnos.

b) Se impone una asignatura alternativa a la Religión llamada “Valores culturales y sociales”, que, al ser alternativa, priva a los alumnos que opten por Religión de la formación en valores cívicos y éticos, que deberían ser comunes a todos.

c) El Estado abandona sus competencias educativas en esa asignatura de Religión, para dejarlas en manos de las autoridades religiosas, con lo que se legaliza el adoctrinamiento confesional y el acceso al profesorado de estrictos catequistas.

d) Se suprime la materia “Educación para la ciudadanía”, que se impartía de forma común a todos los alumnos. Con ello se pasa por encima del derecho de los alumnos a ser educados en el ámbito de la libertad de conciencia. Esta propuesta, que evidencia un retroceso histórico en el camino hacia la laicidad del Estado, y por tanto de la Escuela Pública, es decir, escuela financiada con fondos públicos, violenta abiertamente la primacía de la conciencia y los derechos de libertad ideológica que la Escuela Pública debe preservar por mandato constitucional, a la vez que pone de manifiesto uno más de los falsos equilibrios de nuestra Constitución que, de una parte establece que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” (art. 16.3) y, de otra, ampara “el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral” acorde con sus creencias (art. 27, 3). Lo que ha permitido que los sectores más reaccionarios hayan logrado imponer ese derecho paterno en el ámbito escolar, cuando la Constitución nada dice sobre dónde deban los niños recibir esa formación religiosa o moral.

Por ello, los CCBM optamos claramente por retirar de la Escuela Pública la enseñanza confesional de la Religión, y avanzar abiertamente en el camino de la laicidad en los centros públicos. Porque para el Cristianismo, el objetivo no es el adoctrinamiento, sino transmitir la Fe. Y esa transmisión sólo tiene cabida legítima en las iglesias, las mezquitas o las sinagogas.

III.- La LOMCE fomenta la privatización en beneficio de la Iglesia católica Con la nueva ley Wert los Conciertos educativos pasan a ser el instrumento definitivo para la privatización de la Educación y la restauración del confesionalismo religioso.

Los Conciertos no son nuevos. Datan de 1985, cuando el gobierno del PSOE legalizó las subvenciones públicas a los centros privados, en su mayoría de ideario católico. Pero ahora se ofrecen mayores facilidades para las iniciativas privadas, por aberrantes que puedan parecer. Entre otras:

a) Se amplia la duración de los Conciertos, de 4 a 6 años

b) Se otorgarán con preferencia a centros en zonas deprimidas o que introduzcan iniciativas de interés pedagógico. Con ello, el Estado abandona la prestación del servicio de la Educación en las zonas socialmente más marginadas; hace dejación explícita de su obligación de garantizar plazas públicas en cualquier lugar, y lo transfiere al sector privado.

c) Se aprobarán tan sólo con que exista demanda social de plazas escolares. Lo que significa que bastará con postergar o simplemente no construir centros públicos en barrios nuevos para que la demanda de plazas escolares se encauce inevitablemente hacia los centros concertados o enteramente privados.

d) Se firmarán incluso con centros que implanten la segregación por sexos, algo inadmisible en la actual legislación.

Estamos ante un claro triunfo de las patronales de la Educación que exigen no sólo prolongar y ampliar los conciertos, sino eliminar cualquier condición para recibir subvención pública más allá de la simple “demanda social” (existencia de alumnos), así como tener libre acceso al suelo público.

Y, si tenemos en cuenta que el 70-80% de los centros privados concertados está en manos de organizaciones religiosas católicas, es fácil entender quién domina en esa Patronal de la Educación. Por lo que cabe concluir que”…con esta ley, el Estado ya no será el garante de la Escuela pública; quedaré en manos de la Iglesia católica”.

POR TODAS ESTAS RAZONES, los cristianos y cristianas de base DECIMOS NO A LA LEY WERT.

Madrid, 18 de abril de 2013

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